7.6.20

Let those people go


Vos podés seguir amando a la gente que te hirió, pero eso no cambia el hecho de que es necesario dejar ir a esa gente.

2.6.20

Jorge Luis Borges



Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón.

29.5.20

El silencio




Pasamos mucho tiempo buscando la felicidad mientras el mundo que nos rodea está lleno de maravillas. Estar vivo y caminar sobre la Tierra es un milagro, y sin embargo, la mayoría de nosotros estamos corriendo como si hubiera un lugar mejor para llegar. Hay belleza que nos llama todos los días, cada hora, pero rara vez estamos en condiciones de escuchar.


La condición básica para que podamos escuchar el llamado de la belleza y responder a él es el silencio. Si no tenemos silencio en nosotros mismos, si nuestra mente, nuestro cuerpo, están llenos de ruido, entonces no podemos escuchar el llamado de la belleza.

~Thich Nhat Hanh


28.5.20

Existencia



El hecho de que existas debe ser
la fuente absoluta de inspiración en tu vida.

21.5.20

Me puedo programar



Demasiado a menudo aceptamos los primeros mensajes que recibimos de nuestros padres. Escuchamos cómo nos decían «Cómete las espinacas», «Limpia tu cuarto» o «Haz tu cama», e interpretamos que debíamos hacerlo para que nos amaran.

Entendimos que sólo éramos aceptables si hacíamos ciertas cosas; que la aceptación y el amor eran condicionales. Sin embargo, se trataba del concepto de otra persona sobre lo que era digno, y no tenía nada que ver con nuestro propio y profundo valor personal. Nos quedó la idea de que sólo podíamos existir si hacíamos esas cosas para agradar a los demás, de otra forma no teníamos ni siquiera el permiso para existir.

Estos primeros mensajes contribuyen a configurar lo que yo llamo diálogo interno, es decir, la forma en que nos hablamos a nosotros mismos. El diálogo interno es muy importante, porque constituye la base de nuestras palabras habladas, crea el ambiente mental según el cual vamos a actuar y determina la clase de experiencias que atraeremos. Si nos despreciamos o subvaloramos, la vida va a significar muy poco para nosotros. En cambio, si nos amamos y valoramos, entonces la vida puede ser un don precioso, un maravilloso regalo.

Si somos desdichados o nos sentimos frustrados o insatisfechos, es muy fácil echar la culpa a nuestros padres o a los demás. Sin embargo, cuando lo hacemos, nos quedamos atascados en esa situación, en nuestros problemas o frustraciones. Las palabras de culpa no nos proporcionan libertad. Recuérdalo, hay poder en nuestras palabras. Lo repito, nuestro poder proviene de hacernos responsables de nuestra vida.

20.5.20

Paúl Ferrini



El proceso de perdonar empieza en tu propio corazón. Tiene muy poco que ver con los demás. Cuando me perdono a mí mismo, no me resulta difícil perdonarte. Si puedo retirar el aguijón de la culpa y de la vergüenza de mi corazón, puedo ofrecerte ese mismo regalo a ti. Si puedo ver mi propia inocencia, también puedo ver la tuya.

La mayoría de nosotros seguimos tratando de acceder al perdón en dirección contraria. Tratamos de perdonar a otros antes de perdonarnos a nosotros mismos. Esto causa un verdadero problema porque no todo el mundo quiere ser perdonado.

¡Algunos se niegan a ser perdonados!

¡Algunos incluso se niegan a creer que sean culpables!