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15.1.24

El camino del tao


 

26.12.23

Thomas Merton - Por el camino de Chuang Tzú




El Rey del Mar del Sur era Actúa-según-tu-intuición.
El Rey del Mar del Norte era Actúa-como-el-rayo.

El Rey del lugar que había en medio era
Sin-Forma.



Ahora bien, el Rey del Mar del Sur

y el Rey del Mar del Norte

solían ir juntos, a menudo,

a las tierras de Sin-Forma:

los trataba muy bien.



De modo que consultaron entre sí

y pensaron en algo bueno,

en una agradable sorpresa para Sin-Forma

como prueba de aprecio.



"Los hombres", dijeron, "tienen siete aberturas

para ver, oír, comer, respirar

y demás. Pero Sin-Forma

no tiene abertura alguna. Hagámosle

unos cuantos agujeros."



De modo que, sin pensarlo dos veces,

hicieron agujeros a Sin-Forma,

uno por día, durante siete días.

Y cuando terminaron el séptimo agujero,

su amigo yacía muerto.

22.8.19

Del Tao Te Ching




The unwanting soul

sees what’s hidden

and the ever-wanting soul

sees only what it wants.





~Trans. Ursula Le Guin with collaboration of J. P. Seaton

29.4.19

La raíz de lo ligero


Lo pesado
es la raíz
de lo ligero.

27.3.17

En el río Pu




Chuang Tzu, con su caña de bambú,

pescaba en el río Pu.



El príncipe de Chu

mandó a dos vicecancilleres

con un documento oficial:


"Por la presente queda usted nombrado

primer ministro.
"



Chuang Tzu cogió su caña de bambú.

Observando aún el río Pu,

dijo:

"Tengo entendido que hay una tortuga

sagrada, ofrecida y canonizada

hace tres mil años.

Es venerada por el príncipe,

envuelta en sedas,

en un precioso relicario

sobre un altar,

en el Templo.

¿Qué creen ustedes:

es acaso mejor otorgar la propia vida

y dejar atrás una concha sagrada

como objeto de culto

en una nube de incienso

durante tres mil años,

o será mejor vivir

como una tortuga vulgar

arrastrando su rabo por el cieno?"



"Para la tortuga, —dijo el vicecanciller—

será mejor vivir

y arrastrar la cola por el cieno.
"



"¡Váyanse a casa!", dijo Chuang Tzu.

"¡Déjenme aquí

para arrastrar mi cola por el cieno!"

6.6.16

Lou Marinoff




La máxima razón por la que todo el mundo sufre es porque hacen hincapié en las cosas externas que no pueden controlar, sin prestar atención a las necesidades internas.


La gente elige lo fácil, no quieren pensar, ni elaborar, prefieren la evasión pudiéndose, sin embargo, servirse del Tao. Tienen trastornos con la comida, el sueño o el sexo, y los efectos son terribles. Han perdido la conexión con su propia energía vital y dependen de todo lo que viene de fuera y esto hace que las capacidades internas disminuyan.