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19.5.20
¿Has logrado perdonar?
17.5.20
La mente según Eckhart Tolle
16.5.20
10.5.20
Maestro zen
No se puede pensar en la presencia, la mente no puede comprenderla. Comprender la presencia es estar presente.
Puedes intentar un pequeño experimento. Cierra los ojos y te dices a ti mismo: "Me pregunto cuál va a ser mi próximo pensamiento".
Luego ponte muy alerta y espera por el próximo pensamiento. Compórtate como un gato observando la guarida de un ratón.
¿Qué pensamiento va a salir de la guarida del ratón? Inténtalo ahora.
Mientras estás en un estado de intensa presencia, estás libre del pensamiento. Estás quieto y sin embargo muy alerta.
En el instante en que tu atención consciente cae por debajo de cierto nivel, el pensamiento se apresura a aparecer. El ruido mental regresa; la quietud se pierde. Y tú vuelves al tiempo.
Para probar su grado de presencia se sabe que algunos maestros de Zen se acercaban sigilosamente a sus estudiantes desde atrás y los golpeaban súbitamente con un bastón.
¡Todo un shock! Si el estudiante estaba completamente presente y en estado de alerta, notaría la llegada del maestro desde atrás y lo detendría o se apartaría. Pero si se dejaba golpear, eso significaba que estaba inmerso en sus pensamientos, es decir ausente, inconsciente.
Para estar presente en la vida diaria ayuda estar firmemente arraigado en tu interior; de otro modo, la mente, que tiene una inercia increíble, te arrastrará como un río salvaje.
29.4.20
El cuerpo del dolor
El dolor sólo puede alimentarse de dolor. No puede alimentarse de alegría, ya que la encuentra indigestible.
Una vez que el cuerpo del dolor lo ha dominado, usted quiere más dolor. Se vuelve una víctima o un victimario. Usted quiere infligir dolor, o sufrirlo, o las dos cosas. De hecho no hay mucha diferencia entre ellas. Usted no es consciente de esto, por supuesto, y afirmará vehementemente que no quiere sufrir. Pero observe detenidamente y descubrirá que su pensamiento y su conducta están diseñados para conservar el dolor, en usted mismo y en los demás. Si usted fuera verdaderamente consciente de ello, el patrón se disolvería, porque querer más dolor es demencia y nadie está demente conscientemente.
15.4.20
19.2.20
El poder del ahora
Cuanto más te identificas con tu mente, más sufres. O puedes decirlo de este otro modo: cuanto más capaz seas de valorar y aceptar el ahora, más libre estarás del dolor y del sufrimiento [...]
El dolor es inevitable [...] mientras sigas siendo espiritualmente inconsciente. Me refiero básicamente al dolor emocional, que también es la principal causa del dolor físico y de las enfermedades físicas.
El resentimiento, el odio, la autocompasión, la culpabilidad, la ira, la depresión, los celos, e incluso la menor irritación... todos ellos son formas de dolor. Y cada placer o cumbre emocional contiene dentro de sí la semilla del dolor: su opuesto inseparable, que se manifestará con el tiempo.
31.10.19
Carl Jung conversa con un Jefe indígena norteamericano
Carl Jung cuenta en uno de sus libros una conversación que tuvo con un jefe indígena norteamericano que le señaló que tal como él lo percibía los blancos tienen caras tensas, ojos penetrantes y un porte cruel. Dijo "Están siempre buscando algo. ¿Qué están buscando? Los blancos siempre quieren algo. Siempre están incómodos e inquietos. No sabemos lo que quieren. Creemos que están locos".
TOLLE, Eckhart, El poder del ahora
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