10.5.20

Maestro zen




No se puede pensar en la presencia, la mente no puede comprenderla. Comprender la presencia es estar presente.


Puedes intentar un pequeño experimento. Cierra los ojos y te dices a ti mismo: "Me pregunto cuál va a ser mi próximo pensamiento".


Luego ponte muy alerta y espera por el próximo pensamiento. Compórtate como un gato observando la guarida de un ratón.


¿Qué pensamiento va a salir de la guarida del ratón? Inténtalo ahora.


Mientras estás en un estado de intensa presencia, estás libre del pensamiento. Estás quieto y sin embargo muy alerta.


En el instante en que tu atención consciente cae por debajo de cierto nivel, el pensamiento se apresura a aparecer. El ruido mental regresa; la quietud se pierde. Y tú vuelves al tiempo.



Para probar su grado de presencia se sabe que algunos maestros de Zen se acercaban sigilosamente a sus estudiantes desde atrás y los golpeaban súbitamente con un bastón.



¡Todo un shock! Si el estudiante estaba completamente presente y en estado de alerta, notaría la llegada del maestro desde atrás y lo detendría o se apartaría. Pero si se dejaba golpear, eso significaba que estaba inmerso en sus pensamientos, es decir ausente, inconsciente.


Para estar presente en la vida diaria ayuda estar firmemente arraigado en tu interior; de otro modo, la mente, que tiene una inercia increíble, te arrastrará como un río salvaje.

9.5.20

Empieza por afirmar



Nuestro mundo es en realidad un asunto de enfoque y actitud. Fíjate en la forma en que se expresan las personas solas, desdichadas, pobres, enfermas. ¿Qué palabras emplean? ¿Qué han aceptado como verdad sobre sí mismas? ¿Cómo se describen a sí mismas? ¿Cómo describen su trabajo, su vida, sus relaciones? ¿Qué esperan de la vida?

Presta atención a sus palabras, pero por favor, no vayas por ahí diciéndoles a personas desconocidas que están arruinando su vida por la forma en que hablan. Tampoco lo hagas con tus familiares y amigos, porque no te lo agradecerán ni valorarán la información. Pero sí usa esta información para iniciar una nueva relación contigo mismo, y llévala a la práctica si deseas que tu vida cambie, porque incluso en el más pequeñísimo plano, si cambias tu forma de hablar, también cambiarán tus experiencias.

¡Puedes elegir renunciar a tu concepto negativo de la vida! Empieza por afirmar que eres una persona amable (digna de amor), digna de curarte, y que atraes todo lo que necesitas en el aspecto físico para sanar. Afirma que estás dispuesto a ponerte bien y que puedes hacerlo confiadamente porque estás a salvo.

8.5.20

Prem Rawat-Maharaji




Si solamente sabes cómo recibir el aliento pero no sabes dar las gracias, nunca entenderás su valor.


Cada aliento es digno de agradecerse.


Es un sentimiento.



"¡Vamo' lo' pibe'!"



Cuando sientes esa gratitud, realmente empiezas a recibir.


Lo más hermoso es que está sucediendo cada día.


¡Recibir y dar!


Da tu gratitud y recibe el regalo más grande de la existencia.


Aprende a recibir; aprende a dar.


Aprende a comprender.


Entonces el ciclo fluye…

6.5.20

Capacidad



Si alguien no cree que seas capaz de realizar algo,
es porque esa persona no se cree capaz.

3.5.20

The Backwards Law



Desear una experiencia positiva es una experiencia negativa; aceptar una experiencia negativa, es una positiva. A esta idea solía el filósofo Alan Watts referirse como “Ley del revés”, a esta cuestión de que cuánto mejor querés sentirte todo el tiempo, menos satisfacción terminás sintiendo. Cómo el hecho de perseguir un estado termina reforzando la carencia del mismo: Cuanto más desesperes por la riqueza, más te pesará la pobreza, al margen de cuánto dinero tengas. Cuanto más desesperes por resultar sexy para los demás, menos belleza sentirás que tienes, al margen de la poca o mucha belleza física que poseas según los estándares que el mercado imponga en tu contexto histórico. Cuanto más desesperes por ser feliz y querida, más solitaria y temerosa te sentirás, al margen de cuántas personas te rodeen. Cuanto más espiritualmente iluminada quieras ser, más ensimismada y hueca terminarás siendo al tratar de llegar allí.

1.5.20

Prem Rawat-Maharaji



En un jardín, en cualquier jardín, habrá maleza y habrá flores.

Riega las flores y crecerán.

Riega la maleza y ¿qué crees? Crecerá.

En mi vida, necesito incluir aquellas cosas
que realmente son un regalo que se me ha dado.