19.2.19

Luna



Si el porvenir
es inseguro y dudoso;
si, para todos,
la incógnita del mañana
es un abismo de angustia,


abre tu corazón
sediento de caricias,
ansioso de amor,
¡abre tu corazón
a los efluvios de la alegría,
a las brisas del placer!


Y, al suave resplandor
de la luna de plata,
¡bebe vino!


¡Compañero de mis noches de voluptuosidad!
Bien sabes que esa luna
siempre y siempre volverá,
y que su polvo de perlas
a otros cubrirá cariñosamente.


Y a nosotros,
no nos encontrará más...

18.2.19

Como esas plantas



La razón,
que ha disipado
con sus luces
las sombras de la ignorancia
y ensanchado
los caminos de la felicidad,


¡cien y mil veces te aconseja
aprovechar
el instante de la vida!


¡Vive gloriosamente,
como la flor!
¡Encanta los ojos,
embriaga los sentidos
y perfuma los labios sedientos de amor!


Acuérdate,
tú no eres como esas plantas
que renacen
después de segadas...

15.2.19

Delete the negative people




DELETE THOSE SAD QUOTES. [borrá esas frases tristes]

DELETE THE NEGATIVE PEOPLE 
FROM YOUR LIFE. [borrá de tu vida a la gente negativa]


JUST FOCUS ON THE GOOD 
AND BE HAPPY. [sólo enfocate en lo bueno y sé feliz]

14.2.19

Juguetes



Somos juguetes
en las manos del Destino.
Juguetes y nada más...
Y el universo se divierte
a costa nuestra.


Juguetes que giran
al capricho de los vientos.


No se trata de una metáfora,
pueden creerme,
no exagero,
es la simple realidad.


En el pasado,
jugábamos despreocupadamente
en las candilejas de la vida.


Hoy seremos llevados,
unos tras otros,
en el féretro de la Nada.

13.2.19

C. D. Larson


Prometete a vos
ser tan fuerte
que nada pueda
enturbiar
tu paz mental.

12.2.19

Jivanmukta


Una buscadora espiritual viajó a la India en su afán por encontrar y entrevistar a un verdadera ILUMINADA, a una jivanmukta o liberada-viviente.


Viajó durante meses por el país. Se trasladó de los Himalayas al cabo de la Virgen, del estado de Maharahstra al de Bengala.


Recorrió montañas, dunas, desiertos, ciudades y pueblos.


Recabó mucha información y, por fin, halló, según todos los testimonios, una verdadera ILUMINADA. Por fin, podría llevar a cabo su ansiado encuentro.


El graznido de los cuervos quebraba el silencio de una tarde apacible y dorada.


La ILUMINADA se hallaba bajo un frondoso rododendro, en actitud meditativa. La visitante la saludó cortésmente, se sentó a su lado y preguntó:


—Antes de que usted hallase la realización, ¿se deprimía?


—Sí, claro, a veces —repuso tranquilamente la jivanmukta.


La buscadora hizo una segunda pregunta:


—Dígame, y ahora, después de su iluminación, ¿se deprime a veces?


—Sí, claro, a veces. Pero ya ni me importa ni me incumbe.