1.9.14

Cuando un hombre feísimo

Cuando un hombre feísimo se convierte en padre, y le nace un hijo, en medio de la noche tiembla y enciende una lámpara, y corre angustiado a ver en la cara del bebé a quién se parece.

21.8.14

No importa


 «No importa. No importa lo que pienses. Sigue esta regla y agregarás décadas a tu vida. No importa si es tarde o temprano, si estás aquí o allá, si lo dijiste o no, si eres inteligente o estúpido. Si saliste despeinado o calvo o si tu jefe te mira cruzado o tu novio o novia te mira cruzado, si tú estás cruzado. Si consigues o no que te den ese ascenso o premio o casa, no importa».

6.7.14

Unas notas que tomé de "Imperialismo y cultura" de Hernandez Arregui

Página 86:

El golpe de septiembre remató en un entendimiento anglo-yanqui sobre el petróleo y significó la retrogradación de Y.P.F. en materia petrolífera. En 1935 el sojuzgamiento del país estaba concluido. El pueblo sufrió esta abjuración bajo la forma de un sufrimiento real y la literatura refleja el estado general de descreimiento y desencanto que se abatió sobre el país, como una desorientación primero y un encono y un resentimiento inconciliables contra la clase gobernante después.



Página 88:

Cercados por una fatalidad exterior que les cerraba el camino de la existencia.



Página 89:
Creo que a nosotros nos ha tocado la horrible misión de asistir al crepúsculo de la piedad, y que no nos queda otro remedio que escribir deshechos de pena, para no salir a la calle a tirar bombas o instalar prostíbulos. Pero la gente agradecería más esto último. (Roberto Arlt)


Página 92:

Vencido por las fuerzas luctuosas del universo.

9.5.14

Cualquier bondi lo deja bien

Un anciano sabio se paseaba con tres de sus discípulos en el jardín de su pueblo.

Viendo un limaco que devora una lechuga, el primer discípulo lo aplasta con el pie.

El segundo dice entonces:

—Maestro, ¿no es pecado aplastar esta criatura?

El maestro le responde:

—Tienes razón, así es.

—Pero él comía nuestro alimento, ¿no he hecho bien? —reprochó el pisachobis.

El maestro le responde:

—Tienes razón.

El tercero dice:

—Ambos dicen cosas contradictorias, no pueden los dos tener la razón.

Y el maestro le responde:

—Tienes razón.

5.12.13

Elección


 Pese a que esta viñeta está firmada, no logro discernir a quien la hizo. ¿Loen Fohman?

5.9.13

El poder hipnótico de las palabras


En cierta ocasión, hablando el Maestro del poder hipnótico de las palabras, alguien gritó desde el fondo de la sala:

«¡No dices más que tonterías! Si yo digo 'Dios, Dios, Dios', ¿acaso ello me hace divino? y si digo 'pecado, pecado, pecado', ¿acaso ello me hace malo?»

«¡Siéntate, bastardo!», dijo el Maestro.

El tipo se puso tan furioso que no podía articular palabra. Finalmente, estalló en improperios contra el Maestro.

Éste, aparentando arrepentimiento, le dijo:

«Perdóneme, señor, por perder la calma. Le suplico que excuse mi imperdonable error».

El otro se calmó inmediatamente, y entonces le dijo el Maestro:

«Ya tiene usted su respuesta: ha bastado una palabra para encolerizarlo, y otra para tranquilizarlo».